Titanic, la precuela: o de cómo Belfast construyó el barco más famoso del mundo

mar 28, 2011 1 comentario de

Ya han pasado 100 años. El puente de Manhattan acaba de unir Canal Street con Brooklyn, Henry Ford ya ha vendido 10.000 coches y la incipiente industria de la aviación aún está por “despegar”.

Los trabajadores de Harland & Wolff martilleando remaches

Los trabajadores de Harland & Wolff martilleando remaches

En Belfast, el ruido de los martillazos resuena por toda la ciudad procedente del astillero Harland & Wolff. Allí, una fuerza de trabajo local de 15.000 hombres está construyendo el imponente RMS Titanic y su barco gemelo, el RMS Olympic, los monstruosos barcos que pueden verse desde cualquier punto de la ciudad.

Y así empezó, remache a remache, la trágica historia del barco más famoso del mundo, en el bullicioso puerto de Belfast. 100 años después, esta historia sigue siendo fuente de inspiración de festivales, visitas turísticas, sociedades, ¡ah! y una peliculilla ganadora de algún que otro Oscar de la que quizá hayas oído hablar.

La operadora de Titanic Tours Belfast Susie Millar trata de precisar qué es lo que sigue atrayendo tanto de esta historia, Leonardo diCaprio aparte:

“Si uno ideara una obra de ficción que incluyera el barco más grande del mundo, repleto de las personas más ricas del mundo, que colisionara con un iceberg en su viaje inaugural y perdiera a dos tercios de los pasajeros y toda la tripulación, nadie se lo creería. Titanic es una de las “marcas” más famosas hoy en día y nació aquí, en Belfast, por lo que contamos con un montón de información que compartimos con los visitantes”.

El Titanic en la grada

El Titanic en la grada

El atractivo de la historia del Titanic es increíble, casi literalmente: cuando zarpó, allá por 1912, era el objeto móvil más grande creado jamás por el hombre. La radio, la iluminación eléctrica y los suntuosos interiores de primera clase lo convirtieron en toda una modernidad. Aunque todo esto no resultó precisamente barato: la construcción del Titanic costó 1,5 millones de libras, el equivalente a unos 300 millones de libras actuales. Tenía incluso modernos sistemas de seguridad, como puertas estancas automáticas, un casco doble en el fondo y un ingenioso sistema de detección de incendios. La colisión fatal con el iceberg fue de tal magnitud que ningún otro barco de su época hubiera podido sobrevivir a ella.

El orgullo que siente Belfast por la calidad de la construcción del barco aún se respira en la actualidad, un siglo más tarde. Susie explica:
“Cuando el Olympic y el Titanic se estaban construyendo, se respiraba una clara sensación de orgullo. Pero cuando se produjo el desastre del Titanic, Belfast enmudeció y apenas se pronunciaba palabra sobre el tema. La grada en la que se construyó el Titanic se utilizó como aparcamiento en los años 70 y 80, lo que refleja claramente el interés que existía entonces por el Titanic. Ha tenido que pasar mucho tiempo para que la ciudad recupere su orgullo. Nos hallamos ahora en un lugar en el que se rinde tributo a la ingeniería y a los logros innovadores del Titanic, sin dejar de recordar a todos los que fallecieron”.

Como muchos ciudadanos de Belfast, Susie tiene un ancestro que trabajó en el Titanic, su bisabuelo Tomas Millar. Él también murió al hundirse el barco, por lo que ella forma parte de la media docena de familias que se reúnen en el Memorial del Titanic que se celebra cada 15 de abril en el Ayuntamiento de Belfast.

Harland y Wolff

Harland y Wolff

La ciudad recuerda de otras muchas formas el Titanic y su legado para la construcción naval. El Nomadic, que trasporta pasajeros de Cherbourg hasta los restos del Titanic y es el último barco que queda de la White Star Line, fue traído de vuelta a Belfast por la Nomadic Preservation Society y se encuentra en proceso de restauración. La Belfast Titanic Society celebra reuniones y conferencias regulares, y publica en su revista relatos de primera mano de personas que vieron el trasatlántico. El Titanic Made in Belfast Festival se celebra durante el mes de abril, y rinde tributo al barco y su ciudad con visitas, charlas y exposiciones especiales. En 2012 se terminará una promoción urbanística en los antiguos astilleros, denominada Titanic Quarter, con apartamentos, hoteles, restaurantes, zonas verdes y un vanguardista museo dedicado al Titanic.

Al igual que los habitantes de Belfast de hace 100 años, que podían ver desde la puerta de casa como iban creciendo el Olympic y el Titanic en las gradas, los habitantes actuales podrán ver crecer esta urbanización desde el puerto, presumiendo de la idea de que “en Belfast siempre se está construyendo algo”.

 

El Titanic

El Titanic

Puedes encontrar más ideas para visitar Irlanda del Norte, como recorrer el Sendero del Titanic en una visita guiada a pie en la que se cuenta la historia de la construcción del barco y del Titanic en Belfast, o dejar que la experta Susie te guíe en una de sus fantásticas visitas con Titanic Tours Belfast.
Visita nuestro sitio web oficial desde la cuna del Titanic – Belfast en Irlanda del Norte

Historia y Patrimonio Nacional

Sobre el autor

Aileen es una dublinesa soñadora, que compagina la lectura, la escritura, las exposiciones, los cócteles y las clases de yoga en su vida cotidiana. Lo que más le gusta son los viajes por carretera, los conciertos en directo, los restaurantes vegetarianos y el café irlandés, sobre todo si puede mezclar todo esto en un solo fin de semana. Escribe sobre los festivales irlandeses, la herencia cultural del país, gastronomía, fotografía y todas las cosas divertidas con las que se tropieza en su día a día. Su lugar favorito: El Tea Garden, en el Muelle de Lower Ormond en invierno, y los Jardines Japoneses de Kildare en verano.

Ver todos los artículos de .

1 respuesta to “Titanic, la precuela: o de cómo Belfast construyó el barco más famoso del mundo”

  1. Nord d’Irlanda | gloriacondal says:

    [...] 1912 el vaixell Titanic va salpar de Belfast per fer un viatge a Nova York. Mai va arribar. Un malson. Però un altre [...]

Deja una respuesta

Informarme del resto de comentarios mediante correo electrónico. También puedes suscribirte sin comentar.