Irlanda mítica – Cuentos de leyenda
Puede que ya haya comentado alguna vez que aquí, en Irlanda, nos encantan las buenas historias. Lo cierto es que llevamos años contando cuentos (miles de años, para ser precisos) y, a pesar del paso del tiempo, aquellos primeros cuentos aún conservan la magia que tenían cuando se narraban alrededor de la hoguera.

A las orillas del río Boyne, en el Condado de Meath, Finn McCumhaill probó el salmón del conocimiento
Seguramente pienses que todos los lugares que aparecen en los mitos y leyendas de Irlanda son eso: míticos. Y no te falta razón, muchos de ellos solo existen en los dominios de la imaginación más desenfrenada, pero hay otros que puedes ver con tus propios ojos. Te presentamos una selección de lugares que evocan cuentos legendarios desde el mismo momento en que pones el pie en ellos…
La Calzada de los Gigantes
Finn McCumhaill (Mac-cool) es el protagonista de un buen número de aventuras; fue engañado por una bruja en Slieve Gullion, en Armagh, su esposa fue convertida en un ciervo y adquirió todo el intelecto del mundo al probar el Salmón del Conocimiento en el río Boyne en el Condado de Meath. La leyenda también cuenta que a Finn debemos agradecer la Calzada de los Gigantes de la costa de Antrim. La historia (bueno, una de ellas, porque existe un sinfín de variaciones) cuenta que Finn abrió la pared del precipicio y lanzó pedazos de ella al mar para poder ir caminando hasta Escocia y retar a un gigante que había cuestionado su condición de guerrero.
Cuando llegó a la hermosa Escocia y vio el enorme tamaño de su adversario, ¡corrió hasta casa de su esposa con el rabo entre las piernas! La inteligente Sadhb decidió disfrazar a Finn de bebé, lo envolvió en una manta y lo metió en una cuna improvisada. El viejo Bernadonner lanzó su furibundo ataque por el agua para derrotar a Finn, pero fue reprendido por Sadhb por despertar al niño. Al asomarse a ver al bebé, Bernadonner se batió en retirada a Escocia, desprendiendo el resto de las piedras y dejando solo la Calzada para que la disfrutáramos. ¿Por qué esa reacción? Seguro que pensó que si el niño era así de grande… ¿cómo sería el padre?
Los lagos de Killarney
Es de suponer que cualquiera de los hijos de Finn McCumhaill sería un tipo imponente… y así es. Finn encontró a su hijo Oisin (Usheen) en lo alto de la montaña Ben Bulben en el Condado de Sligo donde las hadas habían llevado a su esposa. Finn llevó a su hijo a casa y, para orgullo de su padre, Oisin creció y se convirtió en uno de los mejores guerreros de Irlanda. La última vez que se vieron fue durante una cacería celebrada aquí, en los lagos de Killarney, en el Anillo de Kerry, antes de que Oisin abandonara Irlanda en busca del mito por excelencia, Tír na nÓg (La Tierra de la Eterna Juventud).
Las Montañas Cooley en County Louth
¿Qué le regalarías a una mujer que lo tiene todo? En el caso de la Reina Maeve, el mejor toro del país. Ailil, el esposo de Maeve, era dueño de uno de los toros más increíbles de Irlanda, y para no ser menos, Maeve quería uno igual. Así que después de algunas peleas, Maeve decide viajar a Cooley en el Condado de Louth y pedir el Toro Marrón de Cooley (An Táin Bó Cúailnge). Su petición fue amablemente rechazada, lo que provocó una cruenta batalla entre las provincias de Ulster y Connaught, en la que se enfrentaron valerosos guerreros y los dos mejores amigos de la infancia, Cúchulainn y Ferdia, que lucharon en el río Dee en Ardee. Maeve no pudo resistirse y, finalmente, roba el toro y se lo lleva con ella a Connaught. Los brillantes muchachos de Carlingford han identificado todos los lugares citados en este cuento, así que si quieres conocer todos los lugares de la batalla, únete al festival “The Táin Walking Festival” para rememorar momentos míticos.
La narración de cuentos es todo un arte en Irlanda, pero no hay nada como un cuento contado por un amable lugareño.



Sin conocerla me atrae sobremanera Irlanda y sus gentes. Gracias por estos relatos.
Por que no:)