Halloween: otra exitosa tradición irlandesa
Igualmente sabéis que no nos gusta armar alboroto ni llamar la atención, pero hemos creído que podíamos contar tranquilamente que la próxima fiesta del 31 de octubre, la segunda celebración más importante del mundo occidental, ya sabéis, Halloween…
Bueno, ejem, estooo… la inventamos nosotros.
Eric, profesor dublinés y amante de la civilización celta, nos explica que Halloween tuvo su origen real en el Festival Celta de Samhain, una celebración que tiene 2000 años de antigüedad:
La palabra ‘Samhain’ procede del idioma irlandés antiguo y significa “final del verano”. Los irlandeses paganos adoraban el ciclo natural de la vida, y en particular los ciclos solares y lunares y el cambio de las estaciones. Creían que en Samhain, el velo entre este mundo y el siguiente era más fino y los espíritus de los ancestros fallecidos podían atravesarlo.
Esos locos celtas tenían algunas formas excéntricas de celebrarlo:
Los celtas se ponían trajes (probablemente cabezas y pieles de animales) para disfrazarse de espíritus del demonio y así evitar un secuestro espectral de los dañinos espíritus reales que merodeaban por allí. Se encendían hogueras inmensas para ayudar a guiar a los espíritus amigos..
¿Pero cómo se convirtió Samhain en Halloween? Pues en el siglo VII, la influencia del cristianismo se dejó sentir en el festival, cuando el Día de todos los Santos o All-hallows, un día que honraba a los santos y mártires, fue declarado el 1 de noviembre. De esta forma, la noche anterior se convirtió en la víspera de todos los santos (All-hallos), que se convirtió en Halloween.
Por supuesto, no puede inventarse una fiesta sin juegos. Eric me cuenta que el famoso “truco o trato” podría proceder de una práctica rural en la que los lugareños se gastaban bromas, moviendo el ganado de sus vecinos de unos campos a otros, o robando objetos de sus casas durante la noche.
Puede que también os sorprenda conocer el origen del inocente juego “Morder la manzana”:
El juego de morder la manzana tiene su origen en un juego de “adivinación” al que jugaban los hombres y mujeres jóvenes. Coges la manzana con los dientes, pelas la manzana, tiras la cáscara sobre el hombro, y la forma resultante de la cáscara imita una letra del alfabeto, que será la primera letra del nombre de tu futuro verdadero amor.
Como veis, llevamos mucho tiempo perfeccionando esta pequeña fiesta para que el resto del mundo la disfrute. Por supuesto, todos sois bienvenidos.
A nuestra forma humilde y modesta, cada año celebramos cantidad de festivales de Halloween por todo el país, con desfiles, fuegos artificiales, cuenta-cuentos, travesuras y diabluras, para honrar a nuestros ancestros, aquellos seres amantes de las fiestas y temerosos de los espíritus.
En estas celebraciones suele hacerse referencia a los vestigios de estas prácticas celtas. La Colina de Ward, cercana a Athboy, en el Condado de Meath, es, según cuenta la tradición, donde se inició la práctica de las hogueras de Samhain. Eric vuelve a ilustrarnos con su sabiduría:
Las hogueras sagradas se encendían en la Colina de Ward (denominada Tlachtga por los celtas) para señalar el fin del año celta, y pasaban a otras siete colinas de la zona. Se cree que esta tradición fue evolucionando hasta convertirse en una práctica en la que la gente transportaba antorchas desde las grandes hogueras hasta la chimenea de sus casas para bendecir su hogar.
Esa escena mágica se recrea cada año en el festival de Spirit of Meath, en el que se celebra una procesión iluminada con antorchas desde Fair Green en Athboy, Condado de Meath, hasta la cima de la Colina de Tlachtga, cada 31 de octubre.
El Carnaval de Halloween de Banks of the Foyle de Londonderry es una típica celebración moderna, con fuegos artificiales y desfiles, pero también encontraréis versiones de las tradiciones ancestrales entre la proyección de películas de miedo y las rutas cazafantasmas. Se juega a morder la manzana y labrar calabazas, tradición que nació con el mito de Jack O’Lantern, que firmó un pacto con el diablo que le obligó a pasar toda la eternidad vagando por la noche con un carbón encendido en el interior de un nabo tallado a modo de linterna para iluminar su camino. También prolifera la narración de historias, una actividad que encantaba a los celtas en Samhain, ya que creían que con todos aquellos espíritus rondando, los sacerdotes celtas podían realizar predicciones sobre el futuro.
¿Y qué piensan los alumnos de Eric de las historias que les cuenta su profe sobre la tradición más fantasmagórica de Irlanda?
Les relato la historia de Halloween a los niños, pero lo que más les gusta es disfrazarse; en cuanto llega septiembre ya empiezan a preguntar cuándo vamos a hacer las caretas de Halloween. Tanto niños como adultos se divierten muchísimo con los disfraces.
“Creo que Halloween es para todos la mejor ocasión para liberar al niño que llevamos dentro”.
Y ahora, ya sabes a quién agradecérselo.
En la isla de Irlanda se celebran miríadas de eventos fantasmagóricos especiales con motivo de Halloween. Alucina con la oferta.



