La Navidad en Irlanda

dic 09, 2011 2 comentarios de

Las Navidades en Irlanda suenan así:

“¡Hombre Sean, has venido desde Boston para pasar aquí las Navidades! Seguro que tu madre está encantada”.

“Estaremos en Mooney’s después de la misa del gallo. Espera a ver a los camareros cubiertos de cintas de navidad, el otro día se cayó un trozo en mi copa de whiskey caliente”.

“Después del banquete navideño de ayer tienes que andar. Ponte la bufanda naranja que te regaló la abuela y vamos hasta Carrantouhill. Sí, puedes llevarte la Barbie”.

Farmleigh House en Dublín adornado con decoraciones

Farmleigh House en Dublín adornado con decoraciones

Las Navidades en Irlanda tienen este aspecto.

Y saben así…
 
Pero, ¿cómo se sienten las Navidades en Irlanda…?

Bueno, para descubrirlo hay que vivirlo. Entre compra y compra, conocimos tradiciones tipo “beso bajo el muérdago”, “degustación de ponche”, “paseos invernales sin rumbo” en un escenario que habría inspirado al mismísimo Bing Crosby para componer un álbum navideño de 4 discos.

Ambiente navideño

Algunas preciosas chimeneaspara nuestro querido Santa

Algunas preciosas chimeneaspara nuestro querido Santa

En cuanto oímos la aterciopelada voz de Nat King Cole alabando los encantos de las castañas asadas en la hoguera, supimos que no hay mejor símbolo de la Navidad que una chimenea encendida. Conocimos uno de los alojamientos sugeridos por Hidden Ireland, Lismacue House in County Tipperary, que tiene una de las chimeneas más invitadoras que he conocido. Sin embargo, podría ser buena idea comprobar que hemos apagado el fuego tras la celebración de la Nochebuena, no vaya a ser que achicharremos a Papá Noel junto con las castañas… Creo que no era esa la intención de Nat King Cole…

Y si tu familia es de esas a las que les gusta expresar bien alto sus emociones y armar un poco de bulla… quizá debas alquilar un lugar para vosotros solos. Los duendecillos del Irish Landmark Trust se conocen algunos de los alojamientos más idílicos de los alrededores y creemos que Ballealy Cottage, en Antrim, es un lugar ideal, con su tejado nevado.

Ballealy Cottage, County Antrim – Una pintoresca casa para pasar las Navidades. Precioso.

Ballealy Cottage, County Antrim – Una pintoresca casa para pasar las Navidades. Precioso.

Sonidos navideños
A los irlandeses nos encantan los villancicos. Nos animamos enseguida a entonarlos y repasamos el poema Doce días de Navidad… es uno de los grandes encantos de la Navidad. Si buscas a los que se saben todas las letras de pe a pa y las cantan con voces rayando en lo angelical, no dudes en asistir al Festival de villancicos de la Catedral de San Patricio.
Por supuesto, asociamos las Navidades con Bing Crosby cantando alrededor de un árbol de navidad y, la verdad, no es el único. Musicales y muérdago en el Waterside Theatre de Londonderry es una mezcla de Broadway y trovadores navideños que añaden un poco de romanticismo al ponche… o al té especiado. ¿Suena bien, no? 

Tradición navideña
Aviso: este post está a punto de ponerse un poco sensiblero, pero solo un poco. 

‘Nos quedamos en el mercado navideño’ – Las reunionés durante la Navidad

‘Nos quedamos en el mercado navideño’ – Las reunionés durante la Navidad

 
Posiblemente, lo mejor de las Navidades en Irlanda es que todo el mundo vuelve a casa. Mary vuelve de Nueva York, Ross de Sidney, y Shane y Aine regresan de Bruselas por primera vez. ¿Y sabes dónde se reunirán todos? En la misa del gallo. Allí acudimos en masa, deslizando la espalda por el respaldo de los bancos barnizados para decir “¡Eh, has venido!” y “¡No sabía que ibas a venir! ¿Ya eres alcalde?”. Han pasado ya diez minutos desde que el cura está listo para empezar. Por supuesto, no importa. La misma escena se repite año tras año.
Las palabras de bienvenida al hogar se prolongan en la puerta del pub. Resultaría maleducado no compartir un whiskey rápido con todos, así que hacemos ese sacrificio. Además, un sorbito nos ayudará a conciliar el sueño. De otra forma, la emoción que nos embarga en Nochebuena nos impediría dormir.

Sigue las luces
Aliento cálido en el aire helado. Artistas callejeros versionando “Blanca Navidad” a ritmo de reggae. Manos alrededor de un vaso de chocolate caliente y narices aplastadas contra el cristal de los escaparates pensado: “Por favor, por favor, que no me regale ese horroroso jersey para Navidades. Si no hay un anillo debajo del árbol yo…”.

Es la época más bonita del año – Las luces navideñas de Grafton Street.

Es la época más bonita del año – Las luces navideñas de Grafton Street.

 Mi teoría es que la mayoría de las personas que deambulan por Grafton Street en Navidades han comprado sus regalos hace varias semanas… pero les gusta empaparse de esa atmósfera navideña que bien podría rivalizar con la sala de estar de Papá Noel. Y ¿quién puede culparles después de ver esto?

Lo mismo ocurre con los alegres hombres y mujeres que abarrotan el Mercado Navideño de Belfast. Es muy probable que algunos lo hayan visitado todos los días de la semana, y el motivo son los pastelillos rellenos… “Ay, olvidé comprar algo para Gemma, me acercaré hasta el mercado a ver si encuentro algo”. Pero no engañan a nadie, especialmente después de ver las miguitas que han quedado en el abrigo cuando entran en casa.

Y lo único que queda por decir es que… os deseo a todos muy muy feliz Navidad.

Qué ver y Qué Hacer

Sobre el autor

El autor no ha añadido información en su biografía.

Ver todos los artículos de .

2 respuestas to “La Navidad en Irlanda”

  1. Nombre says:

    He tenido el honor de pasar la Navidad en Dublin .Lo mejor es la sonrisa de la gente Como te ayudan a conseguir las cosas saltando la barrera del idioma… Desde la llegada al aeropuerto hasta la despedida te sientes como que fuiste a saludar a tu familia. S ipasas por Dublin no te puedes perder la fabrica de Guinness Creo que San Patricio no te lo perdonaria. Espero volver a repetir el viaje. Vale la pena .Feliz San Patricio desde Buenos Aires Argentina

Deja una respuesta

Informarme del resto de comentarios mediante correo electrónico. También puedes suscribirte sin comentar.