Yacimientos Arqueológicos
El arqueólogo Donal Fallon es una versión irlandesa de Indiana Jones, solo le falta el látigo. Ah, y el sombrero. Pero es famoso por su chaqueta de cuero y por sus impresionantes conocimientos de historia y arqueología.
Convencimos a este experto para que nos contara todos los detalles de algunos de los yacimientos arqueológicos más renombrados de Irlanda.
Trim – Condado de Meath
Trim, un nombre muy corto para una historia tan dilatada. Habíamos pescado en el río y visitado el Castillo, para hasta ahí llegaban nuestros conocimientos. Sin embargo, los conocimientos de Donal son harina de otro costal…
“El monasterio original, fundado por un discípulo de San Patricio, ha desaparecido, pero aún se puede intuir la forma del recinto monacal original en el patrón de las calles de la ciudad. El monasterio fue elegido como emplazamiento de una ciudad normanda, de ahí que siga dominado por una majestuosa fortaleza de piedra, el castillo anglonormando más grande (y quizá la más antiguo) de Irlanda”.
Y sabemos que el puente de cuerda Carrick-a-Rede resulta un poco intimidante, pero, ¿qué me dices de cruzar un puente construido hace siete siglos?
“Ese puente que cruza el río Boyne se construyó en el siglo XIV. Y ese campanario que parece querer tocar el cielo hacia el noreste es el precioso “Campanario amarillo”, que forma parte de un monasterio agustino del siglo XIV y es el monumento medieval más alto de Irlanda”.
Glendalough – Condado de Wicklow
Glendalough, un resplandor de piedra plantado en mitad de uno de los impresionantes valles glaciares de Wicklow. Esta maravilla monástica cuenta con una larga historia, según cierto arqueólogo:
“Glendalough (Gleann Dá Loch – “el valle de los dos lagos”) es un antiguo asentamiento monástico cristiano fundado en el siglo VI por San Kevin, una figura prominente de la historia y la mitología irlandesas, que eligió este lugar por su soledad y retiro”.
¡Y no pudo elegir mejor! Los constructores (bueno, los peregrinos, en realidad) llevan allí desde entonces y, según explica Donal, el lugar está ahora presidido por una elegante torre circular:
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La torre redonda en Glendalough
“Cuando entras en el recinto a través de una puerta de enlace del siglo XII en ruinas, los ojos se dirigen sin querer hasta la torre circular de 30 metros de altura construida antes del año 1100; estos monumentos irlandeses sirvieron como campanarios (cloigteach), santuarios y lugares de refugio para protegerse contra los invasores, incluidos los vikingos.
“Hay más iglesias hacia el sur, incluida la “Cocina de San Kevin”, con su impresionante techo de piedra y su torre circular en miniatura, y la Casa de los sacerdotes, utilizada para albergar las reliquias de San Kevin. En realidad, el paisaje está salpicado por 120 antiguas cruces medievales”.
Glendalough es un lugar que se presta a pasear, así que no olvides las botas y ven dispuesto a explorar los lagos. Mantén los ojos bien abiertos en el Lago Superior, aunque:
“Atraviesa el denso bosque situado sobre el lago inferior, pasa junto a las cruces de piedra que marcan las estaciones de los peregrinos, hasta el lago superior, donde San Kevin se encontró con “un horrible y extraño monstruo, que se comía a los perros y los hombres”.
Sin duda, San Kevin fue un hombre extraordinario, y Glendalough es un legado digno de él.
Museo Natural de Irlanda, Ciudad de Dublín
Donal recomienda encarecidamente que visitemos el Museo Natural de Irlanda, situado en Kildare Street, para conocer más de cerca los fascinantes ancestros de Irlanda:
“En el vestíbulo principal brilla el esplendor de la Edad de Bronce en Irlanda; elaborados ornamentos de oro y elegantes armas de bronce bellamente forjadas preservadas con increíble detalle. En la esquina, una puerta nos conduce hasta los tenebrosos misterios de la Edad de Hierro, un período oscuro y poco conocido de la prehistoria irlandesa”.
Lo cierto es que sirve muy bien para preparar el terreno…
“La exposición ‘La realeza y el sacrificio’ está dedicada a los cuerpos descubiertos en la zona pantanosa, preservados como el cuero lustrado. Los análisis forenses han identificado su estatura, edad, su última comida y cómo murieron. Estos hombres podrían haber sido asesinados en un ritual y depositados deliberadamente en las zonas pantanosas, dentro de los límites tribales, en rituales asociados a la realeza y el territorio”.
Sin duda, eran tiempos difíciles. Pero, ¿qué sabemos de estos pobres hombres?
<El hombre de Clonycavan (392-201 A.C.) era un hombre bajito, con un peinado elaborado fijado con resina importada, lo que sugiere una elevada posición social. Recibió repetidos hachazos en la parte posterior de la cabeza y es posible que fuera destripado”.
Dantesco, pero fascinante. ¿Y el otro tipo?
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La mano de la historia: El hombre de Oldcroghan
El hombre de Oldcroghan (362-175 A.C.) era un hombre alto, con uñas muy cuidadas y sin signos de haber trabajado, lo que también sugiere una elevada posición social. Fue apuñalado, decapitado y cortado por la mitad”.
Un espectáculo no apto para los pusilánimes.
“Los visitantes pueden sentirse conmovidos y perturbados por esa gran mano, perfectamente conservada, que emerge suplicante de un tronco sin cabeza ni piernas”.
Esto tienes que verlo con tus propios ojos.
Dún Aonghasa, Inis Mor, Islas de Arán
Dún Aonghasa recuerda a esos paisajes atlánticos épicos y evoca tormentosas remembranzas de druidas, ¿no? Puede… vamos a verlo.
Dún Aonghasa (“la fortaleza de Aengus”), una espléndida fortaleza de piedra de la Edad de Bronce, se encuentra en Inis Mór, la mayor de las Islas de Arán. La fortaleza está enclavada en un lugar espectacular, al borde de un escarpado acantilado de 87 metros de altura, con vistas al océano Atlántico. Sus cuatro espectaculares recintos de piedra fueron en su origen defensas, que cubrían un área de casi 6.000 hectáreas”.
Así que, la Edad de Bronce… ¿y de eso cuánto hace?
El emplazamiento fue ocupado como muy tarde desde el 1300 A.C. y hasta la Edad de Bronce, año 600 A.C., y las excavaciones han descubierto diez casas con muchas muestras de piezas de bronce fundido y un montón de anillos de bronce. La fortaleza puede haber sido un asentamiento real de la dinastía Eoghanachta en una época en la que las fortalezas no solo se construían para defenderse, sino como demostraciones de poder”.
Creemos que una foto de este lugar en tu álbum de vacaciones sería una gran demostración de poder en estos días. Un testimonio espectacular.
Pues ahí lo tienes… la historia de Irlanda es tan fascinante como antigua. Nos preguntamos si Indiana Fallon necesita un compañero para su próxima aventura…
Se lo preguntaremos…



=D